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16 de abril de 2020

Transmisiones en vivo: Reflexiones desde la perspectiva de un observador


Transmisiones en vivo: Reflexiones desde la perspectiva de un observador
 

El fin de semana anterior a Pascua, pude ver diez servicios diferentes transmitidos en vivo, desde todo tipo de lugares: desde San Pedro en Roma, el Papa en su pequeña Capilla, hasta una pequeña Iglesia Anglicana en Portland, pasando por una Iglesia Presbiteriana, creo que en Ohio.

Los organizadores de estas transmisiones probablemente consideraron los siguientes factores:

  • Mantener el contacto y comunicación con los miembros de la parroquia.
  • Apoyar a los feligreses en tiempos de miedo.
  • Pedir ayuda financiera para mantener la parroquia a flote.
  • Mantener el ritmo de oración y adoración que es tan importante en la vida de las personas. El cardenal Timothy Dolan en Nueva York comenta que ha estaba escuchando que a la gente le falta la experiencia de ir a la Iglesia.

Como consumidor de este tipo de “liturgia en vivo”, tuve un par de observaciones basadas en cómo estas diversas celebraciones me ayudaron a rezar y a estar en contacto con la parroquia.

Algunas de mis conclusiones después de ver estas transmisiones en vivo son:

¿Cuándo y cómo?

  • Celebrar en el espacio habitual de la liturgia dominical puede recordar a las personas que su ausencia se siente profundamente, pero encuentro que el evidente eco no es propicio para la oración.
  • Dondequiera que usted decida celebrar la Misa, asegúrese de usar libros litúrgicos y honrar el altar, incluso si es un altar portátil o temporal. También intente asegurarse de que la temporada litúrgica sea haga evidente en la decoración, además del color de las vestimentas del sacerdote.
  • Donde sea que celebre, haga pruebas técnicas con anticipación y, si es posible, utilice más de un ángulo de cámara. Una transmisión de dos cámaras hace una gran diferencia. Cuando alguien está leyendo, enfóquese en el lector, ya que esto es parte de la experiencia de la Palabra de Dios.
  • Asegúrese de que los fieles hayan recibido instrucciones sobre cómo encontrar su evento de transmisión en vivo, puede utilizar el formato de correo electrónico que hemos creado para apoyarlo en sus comunicaciones parroquiales.
  • Al preparar la liturgia, asegúrese de que ésta es la única transmisión en vivo que está haciendo; tenga en cuenta los diversos idiomas que se hablan en su parroquia.
  • Las oraciones y las lecturas deben ensayarse, en voz alta, al menos un par de veces antes de la celebración. Tropezar con las palabras es más evidente en una grabación. Esto se aplica también en las intercesiones.

Y así, comenzamos:

  • Preséntese al inicio de la Misa: es probable que alguna nueva persona encuentre su transmisión en vivo por primera vez.
  • La Introducción a la celebración y la predicación debe considerar estas circunstancias peculiares y debe de hacer un recordatorio a los fieles que su oración los vincula al sufrimiento del mundo entero. Es importante que las personas sepan que se les extraña, pero que también están en comunión y que son bienvenidas a la celebración. Es apropiado mencionar lo que el personal pastoral y los presentes en la liturgia realizan para mantenerse saludables.
  • Al mismo tiempo, ésta es una liturgia, y la forma y la estructura se deben respetar. Evite el uso de apartados o pausas en la acción. Deje que la liturgia tenga vida propia.

La Celebración:

  • Los momentos de silencio requeridos durante la Misa deben ser un poco más largos de lo habitual. Dé el tiempo necesario a las personas en sus hogares para apreciar el poder de la oración silenciosa.
  • Las respuestas deben ser pronunciadas en un micrófono. Aunque las personas hayan estado habituadas a ir a la iglesia toda su vida, sin el fuerte apoyo de las respuestas habladas y cantadas, las personas permanecerán en silencio. Al mismo tiempo, al dirigir el Salmo, los otros micrófonos deben silenciarse, ya que otras voces pueden dificultar que la gente entienda la respuesta.
  • El volumen de las oraciones presidenciales debe comunicar la intimidad del entorno, especialmente si la liturgia se celebra en un espacio más pequeño.
  • Contacto visual. Más que en las celebraciones normales de los domingos, el sacerdote, el diácono y los lectores no hablan a un libro. Debido a la naturaleza de la transmisión, los fieles verán de cerca los rostros de los ministros. Los ministros que oran y leen están literalmente cara a cara con las personas que observan desde su casa.
  • La música es muy importante en estas celebraciones. Probablemente éste no sea el momento de presentar mucha música nueva. Utilice melodías y textos con los que la comunidad ya se encuentra familiarizada. Esto se aplica especialmente, en las aclamaciones en la Plegaria Eucarística. Una excepción sería tener un canto para sanación que se usaría semanalmente hasta que nos reunamos en el altar.

Oraciones y Lecturas

  • Aunque la situación pastoral lo puede llevar a esa necesidad, no elija automáticamente las lecturas más cortas, ni la Oración Eucarística II; tampoco acorte la homilía o las oraciones de los fieles.
  • Es apropiado orar por aquellos que están enfermos por el virus, por los trabajadores de la salud y por los científicos e investigadores que están trabajando para encontrar una cura.
  • Ésta es una oportunidad para permitir que los fieles observen la Preparación del Altar y la Ofrenda más cerca que lo normal. Aproveche esta oportunidad; lo mismo se aplica a las los movimientos de sus manos durante la Plegaria Eucarística.
  • Deje algo de tiempo durante el Signo de la Paz: el Papa ha indicado sabiamente que el Signo de la Paz debe omitirse de la Misa en este momento. Aunque talvez no esté sucediendo donde está transmitiendo, quizá puede ser un momento de interacción especial entre los miembros de la familia que observan desde su hogar.
  • La invitación a la Comunión y la Comunión del Sacerdote son muy importantes y deben de llevarse a cabo con deliberación adicional: tómese su tiempo. Recuerde que normalmente serían unos diez minutos o más de la Eucaristía de su comunidad. Hacerlo en 60 segundos o menos no es útil.
  • El Acto de la Comunión Espiritual es una buena oración para recitar después de que el sacerdote y los pocos presentes reciban la Comunión.

Agradecimiento

  • Es apropiado agradecer a quienes hicieron posible la transmisión.
  • También es apropiado mencionar la necesidad de apoyo financiero para la parroquia y agradecer a aquellos que pueden hacer contribuciones ya que muchos se encuentran sin trabajo.

Estoy seguro de que hay muchos más puntos que podríamos discutir, pero espero que esto le brinde algunos aprendizajes o consejos mientras continuamos nuestro aprendizaje en tiempo real con la liturgia transmitida en vivo. ¡Gracias a todas las parroquias y las personas que están haciendo esto posible!